Lo que motiva a un misionero

Lo que motiva a un misionero

Stella Yau, misionera a los Estados Unidos

Mientras Jesús caminaba junto al lago de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y Andrés, que estaban echando la red al agua, pues eran pescadores.  Jesús les dijo: “Síganme, y yo haré de ustedes pescadores de hombres.” Ellos entonces, dejando al instante las redes, lo siguieron.  Mateo 4:19-20

¿Te has preguntado alguna vez qué hace que alguien abandone su estilo de vida y se vuelva misionero? Podemos aprender algo sobre lo que motiva a un misionero, de la misionera Stella Yau.

Stella y su familia huyeron de Hong Kong cuando ella tenía cinco años.

En ese momento, el gobierno comunista chino se estaba preparando para recuperar posesión de la isla de Gran Bretaña. Muchos en Hong Kong, particularmente los cristianos, tenían miedo.

Para entender esto, solo basta hablar con un cristiano de China. Los cristianos y el cristianismo son tolerados, pero no estimados. Al contrario, son ridiculizados y la discriminación es endémica.

El pastor de la familia de Stella en Hong Kong fue un muy querido misionero norteamericano, el Reverendo Will Holt. Para hacer frente al flujo de refugiados, este misionero regresó a los Estados Unidos donde comenzó una misión en San Francisco para dar la bienvenida a los nuevos inmigrantes de Hong Kong y China. Esto sucedió casi al mismo tiempo que la familia de Stella salía de Hong Kong, algo que resultó ser un toque de gracia para muchos asiáticos, y también para Stella.

Establecer un hogar en un nuevo país no es fácil. Stella sufrió burlas por ser inmigrante y por su acento. Se sentía sola y vivía asustada, excepto cuando estaba en la iglesia con Jesús y su pastor, Will Holt. Holt había comenzado una congregación formada por inmigrantes chinos. Dios bendijo a la iglesia y la misma creció, no solo en números, sino también en la fe y en su preocupación por quienes no conocían el amor interminable de Dios. Los miembros de la iglesia luterana Espíritu Santo estaban tan comprometidos a compartir el amor de Jesús, que comenzaron a enviar algunos miembros como misioneros a otros países: China, Hong Kong, Tailandia, África.

Viviendo en San Francisco, Stella aprendió a hablar bien el inglés, tuvo éxito en la escuela y en la universidad y comenzó a ascender en la escala ejecutiva en Honeywell. Fue entonces cuando comenzó: una lucha interna por dejar atrás la vida corporativa y convertirse en misionera para ir con Jesús a encontrar a quienes no conocían su amor y mostrarles un nuevo camino. Stella quería que los nuevos inmigrantes en los Estados Unidos conocieran el amor y consuelo que ella había conocido a través de la familia de su iglesia. En la actualidad, Stella Yau es una directora de los ministerios LINC (Lutheran Inner City Network Coalition) en Los Ángeles y trabaja como misionera en una congregación anglo que ha ido decayendo, ubicada en una comunidad que ahora es setenta por ciento asiática.

Para alcanzar a su comunidad, esa congregación comenzó un preescolar. Con veintidós niños, en su mayoría chinos y casi todos inmigrantes, hay muchas oportunidades de misión. Stella reúne a los padres inmigrantes de los niños para ayudarles a comprender lo que sus hijos están aprendiendo sobre Jesús. Viniendo de China, donde a los niños se les enseña que la iglesia es el enemigo, se necesita mucho tiempo para que los adultos conozcan el amor del Salvador. A veces la congregación anglo se impacienta. En esos momentos, el ministerio de Stella es ayudarles a ver un futuro en el que surgirán líderes chinos para llevar las buenas nuevas de la gracia de Dios a más personas.

Pensando en lo que tuvo que sacrificar para ser misionera, Stella dice que le encanta su trabajo y que volvería a hacerlo todo de nuevo en un abrir y cerrar de ojos. Y eso es precisamente lo que Dios hizo: dejó de lado los privilegios de su vida y vino a la tierra dispuesto a sacrificar todo, porque su corazón latía porque el mundo pudiera conocer su bondadoso amor.

Cuando conoces el amor de Jesús, el Espíritu de Dios te impulsa a compartir su amor, su perdón y su gracia dondequiera que estés. Para algunos incluso hace que dejen sus ocupaciones para convertirse en misioneros.

Para ver el video introducción de dos minutos de la misión de Stella, cliquear aquí

Para ver el video de veinte minutos de la entrevista con Stella, cliquear aquí

 

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