Donde ser pastor es un trabajo nocturno

Donde ser pastor es un trabajo nocturno

“Nosotros no encontramos misioneros. ¡Ellos nos encuentran a nosotros!” Dominic Rivkin  

Dominic Rivkin se graduó del Seminario de Concordia no como pastor, sino como misionero. Sólo seis de sus compañeros habían completado la “formación misionera”: tres para el campo misionero en el extranjero y tres para los Estados Unidos. Actualmente, es el director de LINC en Los Ángeles, una ciudad multirracial y multicultural, con múltiples misiones y oportunidades.

Para muchos, el ser “misionero en los Estados Unidos” suena extraño, aunque no debería. Mi propia denominación, el Sínodo de la Iglesia Luterana de Missouri, se ha reducido en 500,000 miembros (de un total de 2.6 millones) y se espera que perdamos otras 500,000 almas. Ninguna denominación en los Estados Unidos tuvo más miembros en el último censo que en el anterior. Le pregunté a Dominic cuál es su mayor desafío. Así respondió: “Las iglesias establecidas no lo entienden. Entienden la misión como algo que se hace “allá”, fuera de los Estados Unidos. No ven a Estados Unidos como el campo misionero que es hoy. Incluso si lo hacen, les resulta muy difícil cambiar y convertirse en una base misionera”.

El cambio, por supuesto, está viniendo. Se puede ver en la forma en que LINC (Lutheran Innercity Networking Coalition) hace su trabajo misional en el siglo XXI en los Estados Unidos. Los misioneros de LINC son diferentes, no sólo en la forma en que llevan a cabo su ministerio, sino también en la forma en que son reclutados y en que reciben apoyo. Podemos aprender algo de esto.

En otro blog hablaremos más acerca de la misionera de LINC Stella Yau. Stella nació en Hong Kong. Su pastor en Hong Kong fue el misionero Will Holt. De niña, Stella vio la misión en acción y ésta impregnó su alma, se convirtió en parte de ella. Cuando China estaba a punto de recuperar Hong Kong de los británicos su familia emigró a San Francisco, donde el misionero Holt había ido a comenzar a trabajar entre miles de chinos que eligieron vivir allí.

Stella y su familia se unieron a la misión. Esto no es inusual. Durante más de un siglo, la LCMS ha estado enviando misioneros al extranjero. Hoy, los hijos y nietos de aquellos que nuestros misioneros en el extranjero habían convertido están devolviendo el favor, al venir a Estados Unidos como misioneros.

Stella tuvo una buena educación en los Estados Unidos, se graduó de la universidad y podría haber ganado mucho dinero trabajando fuera de la iglesia. Sin embargo, su pasión por la misión la distrajo. Y luego encontró a LINC. Hoy es misionera a los inmigrantes asiáticos en Los Ángeles.

Dominic dice: “No encontramos misioneros, ellos nos encuentran a nosotros”. Como director, Dominic recibe un salario. Su llamado es a involucrarse en la ciudad, observar los nuevos ministerios que vayan surgiendo, compartir el ministerio de LINC y estar abierto a crear nuevas asociaciones. Inevitablemente, entra en contacto con personas locales quienes, movidas por el Espíritu Santo, comenzaron un ministerio evangelístico cristiano. Algunos toman la iniciativa y se ponen en contacto con LINC para buscar apoyo, y LINC acepta a aquellos cuya pasión es llegar a la comunidad, a los líderes misionales empresariales y a las mujeres y hombres de gran fe.

LINC comenzó con el fin de apoyar a misioneros-empresarios, personas que han iniciado un ministerio y necesitan ayuda para continuar y hacer crecer la misión. Cuando Dios envía a esa persona a LINC no se le da un salario, pero sí apoyo: ayuda para ser autorizado para el ministerio público, apoyo de un círculo de misioneros de ideas afines y ayuda de iglesias establecidas.

 “La capacidad de obtener un título de educación superior no es una calificación bíblica. Son cuatro personas en un barco de pesca con un mentor” (Dominic Rivkin). En el occidente hemos puesto demasiado énfasis en los títulos de educación, y no lo suficiente en el llamado. Si observamos un seminario tradicional, los estudiantes provienen de entornos privilegiados: han sido preparados para servir en una congregación establecida, con un salario y planes de salud y jubilación.

Han demostrado ser buenos estudiantes. Esto, en mi opinión, está bien para los pastores que pasan la mayor parte del tiempo cuidando a un grupo ya reunido. Pero para alguien que va a un lugar donde no ha habido un testimonio cristiano, los dones y talentos son diferentes. Ellos tienen que renunciar a muchos privilegios.

Mientras que una buena base en la doctrina es esencial, otro requisito también esencial para los misioneros es que hayan demostrado que pueden comenzar algo nuevo desde cero, que están tan motivados por la pasión de compartir el amor de Jesús con los demás, que sacrificarán cualquier cosa por ello. Durante el día, el misionero trabaja para ganarse la vida, preferiblemente en un ministerio que les permita involucrarse en su vecindario y dar testimonio. Ser pastor en un campo misionero es su trabajo nocturno. Estos misioneros evitan el privilegio: El Señor se burla de los burlones, pero brinda su favor a los humildes(Proverbios 3:34).

Por supuesto que todavía necesitamos pastores, aquellos que representan a Jesús en una comunidad de cristianos. Las congregaciones fuertes brindan apoyo a las nuevas expresiones de alcance evangelístico. Los pastores son vitales para dar liderazgo misional. Pero me pregunto cuántos pastores y misioneros contemporáneos irían al seminario para trabajar como misioneros de LINC entre los estadounidenses sin iglesia. Quizás algunos pescadores, o un recaudador de impuestos, o un fariseo. O un misionero de LINC Los Ángeles. Así como Jesús. También sé que Jesús pagó el precio por nuestra incapacidad de sacrificar todo, ¡y que lo hizo por nosotros!

No sé la respuesta sobre cómo ayudar a cada iglesia a comprender que ministramos en un campo misional. No sé cuántas iglesias podrán cambiar su enfoque para llevar a Cristo a la ciudad, al suburbio o a la América rural. Pero tengo confianza en que el cambio ha comenzado. Digo esto porque he conocido a Dominic Rivkin, a Stella Yau y a Jesús.

Para ver el video de la entrevista con Dominic, hacer clic aquí

Para ver una breve introducción al ministerio de Dominic, hacer clic aquí
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